Cuando Tu Energía es Sagrada, Protegerte También es Amor Propio

Cuando Tu Energía es Sagrada, Protegerte También es Amor Propio

Hay días en que no sabes si lo que sientes es tuyo o de alguien más. Te duele la cabeza sin motivo, lloras sin razón, te agotas solo por entrar a un lugar lleno de gente.
Eso no te hace débil. Eso te hace sensible.
Y esa sensibilidad, bien cuidada, es un don.

Las brujas que sienten todo —lo dicho y lo no dicho— necesitan más descanso, más silencio y, sobre todo, más protección energética.

Porque la protección no es cerrar el corazón, es envolverlo con luz.

¿Qué es proteger tu energía?

Protegerte es reconocer que tu energía vale. Que no todo lo que pasa afuera tiene que pasar por dentro. Que puedes amar sin absorber. Escuchar sin vaciarte. Acompañar sin cargarte.

Protegerte es un acto de amor propio.

3 Prácticas simples para protegerte si sientes demasiado

1. Ritual de agua y sal al final del día
Llena un bowl con agua tibia y sal marina. Pon tus manos dentro y di:
“Devuelvo todo lo que no es mío. Me quedo con lo que me nutre. Me limpio. Me cierro.”

2. Barrera invisible con humo y palabra
Pasa sahumerio (ruda, copal, palo santo) por tu cuerpo en círculos y repite:
“Soy luz envuelta en fuego. Lo que no viene en amor, no entra.”

3. Cuarzo protector y decreto diario
Lleva contigo una escoba de bruja, turmalina negra u obsidiana.
Antes de salir de casa, di en voz baja:
“Mi energía es mía. Soy canal, no contenedor.”

Sentirlo todo no es una maldición, es un don que necesita cuidado, pausa y protección amorosa. 

Te amo. — La Crow

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